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Pere Bofill, pionero del psicoanálisis en España

publicado el 01/04/09 - 12:03

Pere Bofill, pionero del psicoanálisis en España, murió el 26 de marzo en Barcelona, a los 89 años. Oriundo de Pals, Girona, (1920), estudió Medicina y se orientó hacia la psiquiatría y finalmente el psicoanálisis. Sus inquietudes intelectuales y médicas encontraron acomodo en un grupo de jóvenes que se reunían bajo el nombre de Erasmo para estudiar el psicoanálisis y su aplicación. Bofill y sus compañeros pronto comprendieron que para progresar era necesario vivir la experiencia del psicoanálisis personal. Como en el país no existían psicoanalistas, tuvieron que marchar al extranjero.
Tras una estancia en París donde conoció a Lacan y Anna Freud, marchó a Suiza, donde se psicoanalizó y se formó, llegando a ser miembro de la Sociedad Suiza de Psicoanálisis.
Una sociedad peninsular
De vuelta a Cataluña, junto a un grupo de profesionales de Barcelona, Madrid y Lisboa y tras varios años de contactos con la Asociación Psicoanalítica Internacional (API), fundada por Sigmund Freud, crearon la Sociedad Luso-Española de Psicoanálisis, aceptada por la API en 1959. Bofill fue su primer presidente. Ese tronco del psicoanálisis en la Península se ramificó en la Sociedad Portuguesa de Psicoanálisis, en Lisboa; la Asociación Psicoanalítica de Madrid, y la Sociedad Española de Psicoanálisis, en Barcelona.
Una vez en la Ciudad Condal, se dedicó a la transmisión del psicoanálisis a médicos, psiquiatras y psicólogos interesados en formarse como psicoanalistas. También colaboró en instituciones sanitarias públicas (como el Hospital de Sant Pau, donde fue Jefe de Psicoterapia del Departamento de Psiquiatría infantil) y docentes, como en la Cátedra de Psiquiatría a cargo de Ramón Sarró, primero, y de Joan Obiols, donde organizó seminarios de psicoterapia psicoanalítica. Una colaboración nada fácil si recordamos el ambiente científico de la psiquiatría oficial de aquellos años, generalmente hostil hacia el psicoanálisis.
Su inquietud y deseo de mejora profesional le llevó a contactar con destacados analistas extranjeros. En 1961 conoció a la psicoanalista británica Hanna Segal -continuadora de Melanie Klein- de quien sería discípulo durante siete años en Londres. Un periodo difícil, al tener que simultanear la formación que había retomado en la escuela inglesa con el inicio de la enseñanza ya iniciada a profesionales jóvenes en Barcelona.
Desde entonces, dedicó su vida a la práctica y formación del psicoanálisis, ayudando a varias generaciones de psicoanalistas que tuvieron la fortuna de recibir sus enseñanzas y su entusiasmo para hacer del psicoanálisis algo vivo y actual.
Antonio Pérez Sánchez, médico, psiquiatra y psicoanalista y presidente de la Sociedad Española de Psicoanálisis.